Internet cuántica: Europa empieza a montar un prototipo que conecta ordenadores cuánticos a cientos de kilómetros
La Universidad de Innsbruck (Austria) ha recibido 5,4 millones de euros para ayudar a conectar ordenadores cuánticos de iones mediante fibra óptica, dentro de la Quantum Internet Alliance europea. Es un proyecto de 3,5 años: la promesa es grande, pero el resultado aún está por llegar.
04 de octubre de 2026 · por Equipe Entendendo o Futuro · ⟳ Actualización automática
El 1 de octubre de 2026, la Universidad de Innsbruck (Austria) anunció que construirá, con socios europeos, un prototipo de internet cuántica: dos redes del tamaño de una ciudad, con tres ordenadores cuánticos de iones atrapados, conectadas por cientos de kilómetros de fibra óptica. El trabajo forma parte de la Quantum Internet Alliance (QIA), financiada por la Comisión Europea, y debería durar 3,5 años.
Qué es / cómo funciona
La internet normal transmite bits: ceros y unos. Una internet cuántica transmitiría estados cuánticos, en especial el entrelazamiento, un vínculo entre partículas por el que medir una afecta al resultado de la otra, incluso a distancia.
En la práctica, cada "nodo" de la red es un pequeño ordenador cuántico. En Innsbruck, los cúbits son iones (átomos con carga eléctrica) atrapados por campos electromagnéticos. El ion emite un fotón (partícula de luz) entrelazado con él; ese fotón viaja por la fibra hasta otro nodo. Así, dos iones lejanos pueden quedar entrelazados.
El problema: la luz se pierde en la fibra, y una señal cuántica no se puede "amplificar" sin más como la señal normal. Por eso el proyecto usa repetidores cuánticos, equipos intermedios que almacenan y transmiten el entrelazamiento por etapas. Parte de ese hardware procede de colaboradores en Barcelona.
Por qué importa
Una red así permitiría comunicaciones cuya seguridad garantizan las leyes de la física (cualquier espionaje dejaría rastro), sincronizar relojes ultraprecisos y, en el futuro, conectar varios ordenadores cuánticos pequeños para que funcionen como uno mayor. "Europa está en la vanguardia mundial de las tecnologías de internet cuántica", afirmó la directora de la QIA, Stephanie Wehner, de la TU Delft (Países Bajos).
Evidencias
- Experimento previo: en 2023, el equipo de Tracy Northup y Ben Lanyon entrelazó dos iones situados en edificios distintos del campus, a 230 metros, usando unos 500 m de fibra. El resultado se publicó en Physical Review Letters.
- Financiación: 5,4 millones de euros para Innsbruck, dentro de los 47,5 millones de la Comisión Europea para la QIA. La fase anterior de la alianza (2022–2026) recibió 24 millones de la UE.
- Red de socios: más de 50 instituciones de 12 países, incluida AQT, empresa surgida de la universidad que fabrica ordenadores de iones.
Qué puede salir mal todavía
Conviene ser claros: el anuncio es el inicio de un proyecto, no un resultado. Hasta ahora, el récord del equipo es de cientos de metros; el objetivo es de cientos de kilómetros, un salto de más de mil veces.
Los retos técnicos son grandes: las pérdidas de luz aumentan con la distancia, los repetidores cuánticos siguen siendo experimentales y la tasa de entrelazamiento (cuántos pares por segundo) suele ser demasiado baja para aplicaciones prácticas. Además, hay que integrar hardware y software de control de muchos grupos distintos. Proyectos así a menudo entregan versiones más pequeñas de lo previsto o se retrasan.
Y aunque funcione, seguirá siendo un prototipo de laboratorio, no un servicio para el público.
Qué seguir
- Primeras pruebas de entrelazamiento entre nodos de cada red metropolitana.
- Rendimiento de los repetidores cuánticos en fibra real, fuera del laboratorio.
- Publicaciones científicas con distancias y tasas medidas.
- Fin del proyecto, previsto dentro de unos 3,5 años.